sábado, 21 de mayo de 2011

Gran consejo (tomado de flickr).


El maestro Hu-Song dijo a sus discípulos:

- Un hombre que iba por el camino tropezó con una gran piedra. La recogió, la puso en su mochila y la llevó consigo. Algo después tropezó con otra, que igualmente cargó. Y una tercera algunos días más tarde.

El hombre llevaba todas las piedras con las que iba tropezando, hasta que su peso fue tan grande que le costaba un gran trabajo recorrer algunos metros cada día.

¿Qué pensáis de ese hombre? Preguntó el maestro

- Que es un necio -respondió uno de los discípulos- ¿Para qué cargaba las piedras con que tropezaba?

El maestro respondió: – Eso mismo es lo que hacen todos los que cargan con las ofensas que otros les han hecho, los agravios sufridos, y aun la amargura de las propias equivocaciones. Todo eso debemos dejarlo atrás, y no convertirlo en pesadas cargas de rencor contra los demás o contra nosotros mismos.

Si evitamos esa inútil carga, si no la llevamos con nosotros, nuestro camino será más ligero y nuestro paso más seguro. Así dijo el Maestro, y los discípulos se hicieron el propósito de no cargar nunca el peso del odio o del resentimiento.

Paz y atención

viernes, 6 de mayo de 2011

DECÁLOGO (adaptado del) de Jean Daniel

Original: http://www.elpais.com/articulo/opinion/creo/etica/izquierda/elpepuopi/20110506elpepiopi_4/Tes

Original (en francés): http://jean-daniel.blogs.nouvelobs.com/archive/2011/05/04/ce-que-je-crois.html

Recomiendo leer el original. Los cambios son los reflejados en cursiva, esas partes no son de Jean Daniel. Una diferencia relevante es que Jean Daniel la publica como una ética de la izquierda, y yo lo adopto con variaciones como una ética creyente y comprometida.


1. Ya no quiero cambiar el mundo; quiero reformarlo.

el mundo cambia por sí mismo mucho más deprisa que nuestro deseo de cambiarlo.

La reforma consiste en hacer desaparecer aquellos secretos que resultaron ser maléficos.

Hay que evitar el desencanto y convertirlo en ansa de reforma

La reforma es hacer cambios menores para ser más felices

2. El siglo anterior debería conducirnos a desconfiar de todas las revoluciones, a comprender todas las resistencias y a abrazar el espíritu reformista.

Con un radicalismo que impida que los compromisos se conviertan en componendas..

La democracia debe ser una pasión.

3. La explosión de los dogmas y de las ideologías debería condenarnos a la humildad.

y a un verdadero culto de la complejidad.

Hay que interesarse siempre por las razones de quienes están en desacuerdo con nosotros

4. La sabiduría consiste ahora en no separar nunca los conceptos de libertad e igualdad.

La primera sin la segunda conduce a la jungla de las competiciones.

La igualdad sin libertad lleva a la uniformidad y a la tiranía.

5. El dinero solo es una herramienta al servicio de los hombres

Adorar al dinero es perder el sentido de la vida.

Mirate y piensa a qué puedes renunciar de tu armazón de gasto hoy mismo.

Da pasos para no depender del dinero en lo posible.

Usa el dinero sin que su búsqueda te use a tí

6. La violencia es el último recurso del incompetente (I. Asimov)

La violencia es únicamente un último recurso

La duración de la violencia debe ser mínima y controlada por la ociedad

Los individuos violentos deben ser controlados de manera que vean que los demás no estamos dispuestos a tolerar su violencia

La violencia no es valentía, y debe ser contraatacada con valentía y serenidad.

7. Una guerra o una batalla que sea a la vez "inevitable e inexcusable" es necesaria por razones de autodefensa.

Pero solo como último recurso, después de descartar todas las demás soluciones.

La guerra no debe hacernos olvidar la equidad de la causa que la desencadenó

"Cada vez que un oprimido toma las armas en nombre de la justicia, da un paso en el campo de la injusticia" (Camus)

"La justicia, esa fugitiva que a menudo deserta del campo de los vencedores" (Simone Weil).

8. No está en el destino de una víctima el seguir siéndolo: hay que liberarse sin llegar a ser verdugo

No se responde a la la barbarie con la barbarie

La víctimas no deben decir "Nosotros nunca más", sino "esto nunca más".

9. La humillación es uno de los peores males de la humanidad, y causa de muchos otros.

No ejerzas jamás la humillación de quienes están a tu lado

10. No hay excusa para la resignación: hay que actuar ante la injusticia

Pararaseando a François Cheng, Todos los juicios, todos los cultos y todos los ritos pueden desaparecer, salvo el del Amor

miércoles, 26 de enero de 2011

Un concepto interesante: Don Tapscott y los cinco principios

Don Tapscott dice que esto no es una crisis, sino un nuevo modelo. Yo llevo opinando desde 2008 que saldremos de ésta, y no tan tarde como dicen ahora, pero llegaremos a un sitio nuevo. No olvides el pasado, pero no lo desees. No volverá.

Según Tapscott, los principios de la nueva actuación son cinco (no en este orden, que he variado ligeramente):
  1. la colaboración
  2. apertura y transparencia
  3. interdependencia
  4. integridad
  5. reconocer las nuevas limitaciones de la propiedad intelectual
Hay un sexto: 6. las cosas dependen de tu iniciativa más que nunca. Conócete a tí mismo, y ten claro qué quieres hacer

Y lo que se debilita son otros principios:
  1. la jerarquía, como algo imprescindible
  2. la oscuridad sobre qué información tengo
  3. el valor de tener un determinado documento o información

Claro, la jerarquía sigue importando, pero la colaboración de muchos puede ayudar enormemente: véase la wikipedia. Sin jerarquía, no existiría. Sin colaboración de miles y miles, no sería lo que es. Hay que resaltar que muchísimos de los voluntarios son interesados, pero no todos.
Una cita, facilona, pero con fondo real:
"Las instituciones del mundo en el que vivimos no han sido construidas sobre la integridad.
La falta de integridad de los banqueros casi destrozó el modelo capitalista en su totalidad. El resultado de la falta de honradez de los banqueros de Nueva York es un 40% de desempleo juvenil en España."

Hay que añadir: el desempleo -juvenil o del otro- será menor cuando muchos sepamos qué queremos hacer, y paguemos el precio en esfuerzo y dedicación centrada.

Piensa: estos principios están aquí para quedarse.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

La universidad y los cuerpos celestes


En el universo hay varias clases de cuerpos celestes, entre ellos:

estrellas brillantes
estrellas oscuras
agujeros negros
cuásares
planetas gigantes
planetas con anillos
planetas enanos
planetas aptos para la vida
satélites
cometas
nubes gaseosas

Cuando pasees por el campus, intenta asignar estos papeles a las personas (alumnos, profesores, personal) que te cruces. Puede ser divertido

Frases para buscar la universalidad




La universidad debe buscar la universalidad, mirar hacia arriba (que no separarse) desde la sociedad que la cobija, para tirar de ella y saber hacia dónde se puede ir. Sólo la sociedad puede elegir el camino, pero la universidad debe indicarlos, señalizarlos, para que se pueda elegir con más criterio y el tránsito sea más sencillo y sensato. Es preciso huir del ámbito próximo, que nos ata y achica nuestros horizontes, también del localismo y del nacionalismo estrecho y recortador. La nación tiene sentido cuanto más grande, y pocas cosas son más tristes que constatar que a algunos se les da un ámbito más grande, más rico, y lo rechazan, quedándose en su parroquia. Vale por ellos (malo ya es), pero de ninguna manera podemos contagiarnos

¿Qué opinará Puigcercós que soy yo? ¿asturiano, y ya? Me niego, es recortar lo que ya soy. Claro que soy asturiano (orgullosísimo), pero al mismo tiempo y por igual español y europeo. Y un poco californiano de adopción. No renuncio a esas herencias, y Poblet está en mi acervo nacional, me es propio. Lamento que Puigcercós no vea igual a Covadonga, o a Santa María del Naranco. Para mí, las vírgenes de Montserrat y Aránzazu son mías, las siento propias.

¿Qué hay que hacer en este sentido con la universidad? No recortar y no negar. No negar los orígenes, constatando que hay tantos que es muy difícil estratificar. Somos una mezcla intensa y estupenda, y menos mal. La Universidad debe ser meritocracia por excelencia, y cuentan la opinión de los alumnos y nuestra contribución, no en qué lengua podemos dar clase, una vez que empleemos una o unas en la que lleguemos a la sociedad y a nuestros alumnos.

En la última semana he visto cuatro frases que deben ser faros para conseguir este fin:

1) Vargas Llosa en su discurso del Nobel: "Ojalá que los nacionalismos, plaga incurable del mundo moderno y también de España, no estropeen esta historia feliz" (de la transición Española).

2) Iain M. Banks: "outright destruction of major civilisational assets was rightly seen by all as inelegant, wasteful, counter-productive and – apart from anything else – simply shrieking of shamefully deep societal insecurity" (la descarada destrucción de un recurso importante de la civilización es nada elegante, un derroche, contraproducente y -además de otras cosas- un alarido de una sociedad profundamente insegura

3) Aurora Zubillaga, en una entrevista en El País: "En España el mercado es bastante regionalista y un poco más conservador que en Italia, por ejemplo, donde se vende más arte povera. Los gallegos quieren a sus pintores y los catalanes a los suyos. Es complicado encontrar un comprador catalán para un cuadro de Gutiérrez Solana, o en Madrid uno para Zuloaga"

4) de una conferencia de un pensador (aunque yo ya había llegado a la misma conclusión): la Universidad tiene muy poca influencia en la sociedad porque lo que produce es cada vez menos útil y comprensible, salvo para gente dentro del mismo negocio de publicar.

Conclusiones:
  • Disfruta de tu casa, pero pon grandes ventanas, y no te aísles del mundo.
  • Intenta abarcarlo y comprenderlo, y llevar tantos sitios como puedas en tu corazón.
  • Utiliza tu posición en la Universidad para divulgar el conocimiento, no sólo el tuyo.
  • Y procura que lo que produces sea útil más allá de los despachos de investigación (bueno, alterna el JCR con lo útil en tu ámbito profesional).

Mira el mapa de la tierra; hay fronteras, pero los territorios tiene (casi) el mismo color. Cuantos más te sean propios, mejor.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Invertir, revertir y mantener


El Ministro José Blanco ha afirmado en una comparecencia ante la Comisión de Vivienda del Congreso de los Diputados que "no tiene inconveniente en invertir menos en carreteras y más en vivienda". Es noticia de anteayer. Hoy se publica en todos los diarios que cierra Chillida Leku en enero (no os perdáis la obra de este maravilloso escultor http://www.museochillidaleku.com/).

Es un poco raro traer las dos cosas al mismo plano, lo sé, pero la reflexión que me sale del alma es la misma: hay que invertir en las dos cosas, seguro. Las preguntas son dos ¿cuánto hay que invertir? ¿de dónde sale o debe salir el dinero? Porque lo que es claro que no se puede invertir los dineros que ni se tiene ni se tendrá.

La inversión pública está mal vista, porque se suele equiparar con despilfarro. Y muchas veces no es así. Sólo la visión pesimista de los españoles, tan orgullosos y tantas veces incapaces de ver lo bueno del país explica este pesimismo antropológico (Matilde Asensi es un ejemplo asombroso en sus últimos dos libros, en los que un personaje rencoroso y despreciable, vengativo y egoísta no cesa de emitir juicios terribles sobre España, mientras no se plantea sus horrendas acciones, escasamente justificadas: en el último libro asesina de la forma más terrible que imagina, y se recrea en ello, a cuatro hermanos por lo que uno ha hecho).

En fin, que las carreteras que tenemos ha permitido el desarrollo de industrias como las casas rurales (imposibles si se tarda mucho en llegar lejos a pasar el fin de semana) y del turismo de playa (cuando yo era pequeño ir de Asturias a Alicante era una aventura, no tenía sentido para menos de dos semanas de vacaciones). Y a Chillida no lo podemos perder, y ya José Antonio Fernández Ordóñez colaboró con él. Lo que importa es un equilibrio. En Chillida-Leku trabajan 23 personas. Puede que sean demasiadas. La inversión en carreteras en los años pasados fuemuy elevada, y ahora manda la reducción del déficit. Hay forzosamente que obedecer a las matemáticas financieras, pero sin renunciar al sentido común.

No es cuestión de invertir en vivienda o en carreteras, como no es cuestión de seguir el principio de invertir en camisas y no en pantalones. Además, no es lo mismo comprar ropa que mantener la que tenemos en buen uso. ¿Es ahorrar no lavar la ropa, no arreglar sus descosidos? ¿O es gastar más? El ministro tiene que preguntar a sus asesores de confianza (alguien los llamo asesortes, como consortes, por lo poco que influyen) cuánto hay que invertir en conservación: ese es un techo del que si se baja se es responsable de un deterioro de las condiciones. Mola menos la conservación, porque no se inaugura. Pero es imprescindible.

Si me dicen que descuidamos un tramo de carretera este año por dar algo a Chillida Leku estaría de acuerdo. Pero no en que se diluya el lenguaje hasta que no signifique nada. Y no en que los asesores, funcionarios y trabajadores del Ministerio de Fomento dimitan de dar ideas y estructurar la inversión IMPRESCINDIBLE.

Basta de dimitir de hacer cosas y culpar a los políticos o a los funcionarios. Hay que empezar a preguntarse cada uno ¿Yo qué he hecho hoy para mejorar la calidad de los ciudadanos? Pues mañana hay que hacer un poco más.



martes, 9 de noviembre de 2010

Resumir, adoptar, tomar, .... ¿plagiar?

Una frase que he oído entre los arquitectos dice que los arquitectos malos copia, y los buenos plagian. El plagio en la arquitectura y la ingeniería es un tema muy complicado, por al menos cinco razones:

1) las obras no son personales, mal que les pese a algunos, sino fruto de una labor de equipo
2) el producto no es fácilmente registrable (¿y a nombre de quién se registraría?)
3) la mejora en la técnica pasa por adoptar soluciones que tienen ventajas. El hormigón armado fue una patente en sus inicios, y es claro que su generalización significó un gran avance para la sociedad. ¿Cuánto hay que respetar una patente si su aplicación es tan beneficiosa? En los medicamentos se sigue dando vueltas a esta pregunta, sin grandes resultados. En
ingeniería plagiar tiene sus ventajas sociales (y, claro, para los que plagian)
4) la ingeniería es fácil de robar, porque no se produce en un centro identificable, y una persona es suficiente (por contra, los medicamentos se fabrican en plantas complejas que se pueden cerrar, o multar a sus propietarios con relativa facilidad, ya que no pueden escurrir el bulto)
5) en los textos técnicos no figuran los autores, no suelen publicarse, y sus propietarios (normalmente, la Administración) no tiene mucho interés en ser citados, por si acaso algo sale mal. Así que es difícil citar, no sabes a quién ni dónde. Y tampoco sirve para la segunda utilidad de una cita, aparte de reconocer la autoría intelectual: es dudoso que el lector pueda localizar la obra.

Bernardo Atxaga tiene una serie de tres cuentos en Obabaoak (Los de Obaba) en los que propugna y favorece el plagio, eso sí, cambiando tanto lo plagiado que se convierte en original. El tercer cuento afirma que es un plagio, sin que el que escribe esto sepa de dónde se sacó. Hablemos, pues, de aprender de otros, de inspirarse.

En el programa Clásicos Populares había una sección titulada algo así como "Casualidad, inspiración o plagio" en el que se ponían de manifiesto parecidos razonables o excesivos, aunque en ocasiones cabía la duda de si el autor posterior había conocido la obra anterior.

Claro, plagiar es tan sencillo, tan tentador.... Así que vamos a seguir a Atxaga, y citar un documento de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla sobre el plagio:

Se dan tres excelentes consejos:
"1. No confíes en la memoria: Toma notas
2. Si te conviene. cita la frase o párrafo directamente del original y acredita la autoridad y fuente mediante una cita o referencia bibliográfica
3. Si te conviene más, o no recuerdas la cita con precisión, parafrasea (resumiendo o no) las palabras originales del autor y acredita la autoridad y fuente mediante una cita o referencia bibliográfica"

La definición de parafrasear merece ser insertada como cita explícita "Parafrasear es utilizar las ideas de otra persona, pero usándolas como si fueran propias. No es simplemente cambiar superficialmente el texto (algunas palabras por otras sinónimas o alterar su orden). Es leer el original, comprender lo que el autor dice, sintetizar la información y entonces escribirla con muestras propias palabras".

¿Cómo saber si copias o parafraseas? Una paráfrasis no es buscar sinónimos, y cambiar la voz activa por la pasiva. Es, en primer lugar, citar la fuente; segundo, emplear estructuras y palabras propias del que escribe, no del parafraseado; tercero, tomar lo que sea más relevante y repetirlo entre comillas; y cuarto, utilizarlo en el discurso de forma relevante por la propia paráfrasis. Normalmente, lo que origina una paráfrasis es que el original está en otro idioma, que su reproducción distrae del discurso o resultaría prolija. De hecho, la Wikipedia define parafrasear como "traducir de forma exacta sin perder la esencia y el sentido del texto original"

Sube a los hombros de los gigantes que te precedieron, porque darán más altura a tus pensamientos. Pero no pienses que sus méritos son tuyos, y, sobre todo, no dejes a los demás pensarlo.